El Pergamino de Chinon: el documento perdido 700 años que demuestra que el papa absolvió en secreto al Temple
Durante casi siete siglos, un acta guardada por error en un estante equivocado del Archivo Secreto Vaticano contradijo en silencio la versión oficial de la historia. En 2001, una investigadora italiana la encontró por casualidad.
Un hallazgo casual en 2001
En septiembre de 2001, la paleógrafa italiana Barbara Frale, especialista del Archivo Secreto Vaticano, localizó entre miles de estantes mal catalogados una copia auténtica de un documento fechado entre el 17 y el 20 de agosto de 1308 en el castillo de Chinon, donde Jacques de Molay y otros altos dignatarios templarios permanecían presos bajo custodia de Felipe IV. El propio documento ya había sido publicado en el siglo XVII por el historiador Étienne Baluze en su obra sobre los papas de Aviñón, pero su contenido exacto había quedado prácticamente olvidado por la historiografía moderna hasta el redescubrimiento de Frale.
Lo que revela el acta de Chinon
El pergamino recoge el resultado de una investigación encargada directamente por el papa Clemente V a tres cardenales, enviados a Chinon para interrogar personalmente a Molay y a los demás jefes de la Orden, al margen del control directo de la Corona francesa. Según el documento, tras la abjuración formal de los templarios interrogados, el papa les concedió la absolución de la excomunión derivada de sus confesiones anteriores, reconciliándolos con la Iglesia. En otras palabras: en el verano de 1308, Clemente V consideró que no existían pruebas suficientes para condenar a los máximos responsables del Temple por herejía, y actuó en consecuencia, aunque en privado.
Por qué esa absolución no salvó a la Orden
La contradicción entre esta absolución secreta de 1308 y la disolución pública de la Orden en 1312 se explica, según la propia Frale y otros historiadores del proceso como Malcolm Barber, por la enorme presión política que Felipe IV siguió ejerciendo sobre el papado en los años siguientes. Clemente V, que dependía en buena medida de la voluntad del rey francés para sostener su posición en Aviñón, optó finalmente por sacrificar públicamente a la Orden mediante la bula Vox in excelso, evitando así un cisma abierto con la Corona francesa, pese a haber reconocido en privado, cuatro años antes, que sus máximos dirigentes no eran culpables de herejía.
Un documento que reescribe, en parte, la imagen de Clemente V
El hallazgo del Pergamino de Chinon no cambia el desenlace conocido del proceso —Molay siguió preso hasta 1314 y acabó igualmente en la hoguera—, pero sí matiza de forma notable la imagen tradicional de un papa completamente sometido a los intereses franceses desde el principio. Antes de ceder definitivamente a la razón de Estado, Clemente V investigó el caso por su cuenta y llegó a una conclusión favorable a los templarios, una conclusión que permaneció enterrada en los archivos vaticanos durante casi setecientos años antes de que una investigadora, revisando estantes por rutina, la sacara de nuevo a la luz.