Viernes 13: la superstición que nadie documentó antes del siglo XIX
Pese a la creencia popular que la atribuye a la detención de los templarios en 1307, la combinación de viernes y trece como fecha de mala suerte no aparece registrada en ninguna fuente anterior a la época victoriana
Dos miedos que durante siglos caminaron por separado
La superstición del viernes 13 combina dos temores de origen muy distinto que, según coinciden los historiadores de la cultura popular, permanecieron separados durante la mayor parte de la historia europea. El miedo al número trece tiene raíces antiguas y diversas, desde la cena de los doce dioses nórdicos interrumpida por la llegada de un decimotercer invitado no deseado, hasta la tradición cristiana de la Última Cena, con Judas ocupando el puesto número trece en la mesa. El recelo hacia el viernes, por su parte, se vincula tradicionalmente a la crucifixión. Pero ambas supersticiones, documentadas de forma independiente durante siglos, no se fusionaron en una fecha única y temida hasta un momento histórico muy concreto y mucho más tardío de lo que suele asumirse.
Una invención documentada en el siglo XIX, no en el XIV
Según recoge el investigador Steve Roud en su obra de referencia sobre supersticiones británicas, la combinación específica del viernes con el número trece como fecha de mala suerte es una invención documentada por primera vez en la época victoriana, es decir, en el siglo XIX, casi quinientos años después de la detención de los templarios en 1307. No existe ningún texto, crónica o testimonio medieval que vincule explícitamente aquel arresto con la idea de que los viernes 13 traen mala suerte: se trata de dos fenómenos separados por varios siglos que la cultura popular, mucho más tarde, terminó asociando de forma retroactiva.
Cómo se consolidó el vínculo con los templarios
El salto definitivo que popularizó esa asociación llegó ya en pleno siglo XXI, con la publicación en 2003 de la novela "El Código Da Vinci", de Dan Brown, que presentó la detención templaria del 13 de octubre de 1307 como el origen histórico de la superstición del viernes 13. Se trata, según coinciden los especialistas consultados en medios como CNN, de una afirmación incorrecta desde el punto de vista documental, aunque extraordinariamente eficaz desde el punto de vista narrativo: la coincidencia real de que aquella detención ocurriera efectivamente en viernes y en día 13 resultó demasiado tentadora como para no convertirse en leyenda, incluso careciendo de respaldo histórico contemporáneo a los hechos.
Una leyenda construida sobre una coincidencia real
Lo paradójico del caso es que el dato básico —que los templarios fueron efectivamente detenidos un viernes 13 de octubre— es históricamente cierto y está bien documentado. Lo que carece de respaldo documental es la idea de que ese episodio generara entonces, o en los siglos inmediatamente posteriores, ningún temor supersticioso específico hacia esa combinación de día y fecha. La superstición del viernes 13, por tanto, no nació de la caída del Temple, sino que se apropió retroactivamente de ella siglos más tarde para dotar de un origen dramático y aparentemente histórico a una creencia cuyo verdadero desarrollo pertenece, según la evidencia documental disponible, al folclore europeo del siglo XIX y a la cultura popular del XX, reforzada más recientemente por el cine y la literatura de misterio.
Fuentes: CNN en Español, "¿Por qué se cree que el viernes 13 es de mala suerte? Los orígenes culturales de una superstición que perdura" (con referencia a Steve Roud, "The Penguin Guide to the Superstitions of Britain and Ireland"); Pijama Surf, "Viernes 13: el origen oculto de un día maldito"; Mystery Planet, "El origen del temor a los viernes 13: la maldición de los últimos templarios", para el contraste entre el relato legendario y la documentación histórica disponible.